Mimy Succar es una cantante peruano-japonesa que debutó profesionalmente a los 63 años. En 2025 hizo historia al ganar dos premios Grammy: Mejor Álbum Tropical Latino por Alma, Corazón y Salsa junto a su hijo Tony Succar, y Mejor Interpretación de Música Global por Bemba Colorá, junto a Sheila E. y Gloria Estefan. Tras impactar en La Voz Senior, retomó un sueño postergado por años. Hoy es símbolo de perseverancia, identidad y legado familiar, con una voz que fusiona salsa, bolero y raíces afroperuanas.